Cómo quitar el óxido

Cómo quitar el óxido
Rating

El óxido es una reacción que aparece en los metales con el tiempo. Es el producto del desgaste del tiempo. Su aspecto tiene forma de capa alrededor del metal, de un color rojizo. Normalmente, la oxidación es producto de la humedad o el contacto con agua. Pero si quieres puedes aprender técnicas sobre cómo quitar el óxido para que los metales duren más tiempo intactos.

Existen diferentes maneras para eliminar el óxido. Según el tipo de objeto y el metal de que esté hecho, tienes que aplicar una u otra técnica para que sea efectiva. Lo normal es que sean soluciones rápidas para conseguir, cuanto antes, mejorar el aspecto del objeto en cuestión.

Hay técnicas en las que se requiere dejar reposar durante unos días el objeto o utilizar productos que son agresivos con nuestra piel y mucosas. Estos son los métodos menos recomendados para quitar el óxido.

Formas de eliminar el óxido

La primera de las formas más conocidas para quitar el óxido en casa, es utilizando papel de aluminio. Córtalo en tiras, humedécelo y frótalo contra la parte del metal que esté oxidada. Rápidamente el óxido desaparece y la superficie vuelva su color normal. Tras terminar el proceso, limpia la pieza de metal con un paño para eliminar los restos de humedad, así evitarás que vuelva a oxidarse.

Gracias a que el papel de aluminio se adapta a cualquier tipo de superficie por su maleabilidad, se puede utilizar con cualquier tipo de objeto. No ejerce ningún tipo de agresión sobre el metal, no lo daña. Además de que con frotar un poco basta para acabar con la parte en mal estado.

El vinagre blanco es otra buena opción para acabar con el óxido de un metal. Su acción sobre la parte oxidada hace que se disuelva. Para que surja efecto hay que dejar reposar en vinagre blanco la pieza durante unas cuantas horas.

Estos dos métodos, papel de aluminio y vinagre blanco, se pueden combinar. Mojando primero la pieza que queramos reparar y después pasando el papel para quitar los pocos restos que queden.

O utiliza una lima y sal, productos que casi todos tenemos en casa. Rocía con la sal la parte oxidada del objeto. Una vez que quede cubierta, haz una mezcla con el jugo de una lima. Cuando haya reposado, frota con un cepillo de dientes hasta eliminar por completo la mezcla de la superficie del objeto.

Junto con la mezcla, saldrán los restos de óxido que hubiera en el metal y comprobarás como queda limpia y dispuesta para volver a ser utilizada.

Leave a Reply

Ad Blocker detectado

Nuestros consejos son gratuitos gracias a la publicidad online, por favor reconsidere desabilitar Ad Blocker para seguir pudiendo publicar.

Refresh